A través de un proceso en cinco etapas:

  • Servicio, recogida y transporte de residuos peligrosos
  • Molienda y clasificación granulométrica de los residuos recibidos.
  • Reacción de los componentes peligrosos, y disolución de las sales.
  • Separación, lavado y obtención de los productos inertizados.
  • Cristalización de las sales.

Los productos obtenidos son:

  • Concentrados metálicos listos para ser utilizados como materia prima en las fundiciones.
  • Óxidos metálicos, listos para ser utilizados como fuente de óxido de aluminio en distintas actividades industriales.
  • Sales que pueden ser utilizadas como fundentes en procesos metalúrgicos o como fertilizantes agrícolas.

Las fases del proceso productivo son:

  • Trituración: El objeto de este tratamiento es, por una parte, la extracción del aluminio metálico, y, por otra, la reducción del tamaño de las partículas a un óptimo que asegure una perfecta reacción de los componentes peligrosos y una disolución de las sales contenidas.
  • Disolución-Reacción: El material (polvo) obtenido de la trituración o recibido  ya molido se mezcla con agua para disolver las sales. La disolución se lleva a cabo con parte de los condensados procedentes de la cristalización y con el filtrado del concentrado de alúmina.
  • Cristalización: Para separar las sales del agua contenidas en la salmuera obtenida en la fase anterior, se procede mediante evaporación y posterior condensación de los vapores. De esta manera se obtiene una sal, mezcla de NaCl y KCl y unos condensados que se reutilizan en el proceso.